divendres, 4 de setembre de 2009

Dia de Ceuta a Barcelona

Avui hem celebrat el Dia de Ceuta a Barcelona. He tingut l'honor de pronunciar la conferència d'aquest acte que organitza la Casa de Ceuta. Ho vull compartir amb vosaltres, i per això us penjo el vídeo i la transcripció de la meva conferència. Moltes gràcies a tots i totes les que heu vingut!





INTRODUCCIÓ

Senyor regidor del districte de Sant Martí, (regidors i regidores), benvolgut president de la Casa de Ceuta a Barcelona… Molt bona tarda.

Fa alguns anys vaig obrir un blog a Internet. En ell, em defineixo com una caballa. Molta gent no ho entèn, però crec que avui, la majoria de vosaltres, sí que ho enteneu: caballa és com ens anomenen a la gent de Ceuta.

Tot i que l’actualitzo molt poc, sembla que alguns seguidors sí que dec tenir, perquè un bon dia el president de la Casa de Ceuta es va enterar que tenia una compatriota a Barcelona que anava escrivint articles sobre temes diversos.

Entre ells, un sobre la mort del Francesc Candel, l’autor d’Els altres catalans. Allà explicava que, quan era molt joveneta, vaig llegir Donde la ciudad cambia su nombre i Els altres catalans.

Llavors jo era una noia andalusa de Ceuta, i la meva família havia aterrat a Barcelona per buscar-se la vida. Jo era una de “les altres catalanes”.

Quan vaig llegir els seus llibres, m’hi vaig sentir molt identificada. Vaig pensar que si ell havia vingut a Catalunya i era del PSUC i es considerava català, jo també podia ser catalana, per què no?

I aquí em teniu, tants anys després, fent a Barcelona una conferència amb motiu del Dia de Ceuta i recordant aquell temps en què ser catalans i parlar català era per a molts de nosaltres un objectiu per assolir.

De hecho, y aún a riesgo de que se entere un diputado de Ceuta, debo explicar que el principal problema que tuvo la casa de Ceuta para encontrarme es que, como hablo el catalán sin problemas, mucha de la gente a la que preguntaron por mí ni tan siquiera sospechaba que yo fuese ceutí.

El caso es que aquí estoy, muy agradecida de poder compartir un rato con todos ustedes y hablar de cosas que seguramente muchos compartimos.

LLEGADA A BARCELONA

Llegué a Barcelona, como tantos, por la estación de Francia y con una maleta de madera. Tenía nueve años y llovía. De hecho, muy poco antes había caído la mítica nevada de 1962.

Me instalé con mi familia en el barrio de Gracia, y ahí empecé a ir a la escuela. Era de monjas, pero me enseñaron a hablar catalán aunque estaba prohibido.

De los primeros meses en Barcelona, recuerdo ir a ver la plaza de Catalunya. Acostumbrada al tamaño de Ceuta, me pareció inmensa. Seguramente era lo más grande que había visto hasta entonces.

RECUERDOS DE CEUTA

Ahora me pasa al revés. A Ceuta voy poco, y cuando voy me parece pequeñísima. La família que tengo ahí, cuando viene a Barcelona, disfruta, pero dicen que les agobia una ciudad tan grande.

Mi Ceuta, la Ceuta que yo recuerdo, es diferente a la de ahora. Seguramente es diferente a la que muchos podáis recordar, porque yo me crié un poco más arriba de Villa Jovita, en el arroyo del Renegao. En una casa que el tiempo ha borrado del mapa.

Para los que no conozcáis Ceuta, tendré que explicar que ahí tenemos buenas playas, pero también un monte, el monte Hacho. Que Ceuta es pequeña, pero muy completita.

De mi Ceuta recuerdo la Semana Santa, con sus desfiles de la Legión, y de la cabra. Entonces todo eso me gustaba. Vivíamos cerca de los soldados, hasta el punto de que la Abuela Ana les lavaba la ropa algunas veces.

Recuerdo también los baños en Playa Benítez. Entonces estaba intacta, y tan limpia que la abuela cogía almejas en la orilla del mar y se las zampaba crudas y vivas. A mí me daban asco, y prefería comer a escondidas cebollas del huerto con un trozo de pan. En eso también he cambiado, pero ahora no creo que sea prudente ir a buscar almejas a playa Benítez.

De mi Ceuta recuerdo también la Feria. Eso no ha cambiado tanto. Sigue siendo uno de los grandes momentos del año. Con sus pinchitos, sus volaores y su pescaíto frito.


BARCELONA

El caso es que algún soldado convenció a mi padre de que en Barcelona se haría rico y la familia se vino para acá, por etapas. Lo mismo que hacen tantos inmigrantes ahora: primero el padre y los hijos mayores, y si va bien, el resto.

Ahí se quedaron las almejas, las cebollas, los legionarios, los pinchitos y los volaores, el pescaíto frito y la Feria.

Pero descubrimos la plaza Catalunya y las fiestas de Gracia, donde pasábamos toda la tarde por el módico precio de una Coca-Cola. Y a las 10 de la noche, en casa para evitar broncas.

Más tarde nos acostumbramos a ir con mis hermanas al Centro Asturiano. Como yo era la menor, no me enteraba de nada. Quizás alguna de mis hermanas conocía a algún chico del norte.

Pero el caso es que yo acabé conociendo a otro chico, pero de Lleida. Trabajábamos en el mismo súper, también en Gracia, en la avenida Príncipe de Asturias. Acabó siendo mi marido, y con él tuve un hijo catalán.

Curiosamente, José y yo hablábamos en castellano, pero con Pep hablábamos en catalán. Y sin pensarlo.


CEUTA HOY

Vivir tantos años lejos de la ciudad donde naciste te hace tener una percepción rara cuando la vuelves a ver. Seguramente os pasará a a muchos.

Los que se quedaron en Ceuta han visto como la ciudad ha ido evolucionando poco a poco. Pero los que no hemos vivido el día a día allí vemos la ciudad a través de nuestros recuerdos, más que a través de nuestros ojos.

Cuando hoy veo las Murallas Reales tan restauradas, tan bonitas, no puedo evitar el recuerdo de aquellas murallas envejecidas por el paso del tiempo que vi de niña.

Al ver el Parque del Mediterráneo no puedo evitar preguntarme qué había ahí antes y por qué teníamos tanto espacio tan desaprovechado. Quizás porque antes, con las almejas de playa Benítez, teníamos suficiente distracción y no nos hacía falta demasiado más.

Al visitar el museo del Desnarigao, en el Monte Hacho, pienso en los tiempos remotos en los que el Estrecho era ya una zona estratégica importante. Y en las historias, algo más recientes, de la Guerra Civil. Pienso también en la suerte que es conocer lo que pasó solamente a través de las vitrinas de una exposición.


Iré terminando. Ya han pasado muchos años. Viví nueve en Ceuta i llevo más de cuarenta en Barcelona. No he dejado de ser ceutí, pero también me he hecho catalana. Será porque aquí me ha ido bien. Con alegrías y con penas, como todo el mundo, pero bien.

Siempre queda la duda de cómo nos habría ido si nos hubiéramos quedado en Ceuta. O de cómo estaríamos si hubiésemos ido a Alemania. A lo mejor yo ahora sería alemana y estaría haciendo el pregón de la Casa de Ceuta en Berlín, si es que hay casa de Ceuta en Berlín.


La Casa de Ceuta, querido presidente, hace un buen trabajo para agrupar a las caballas que estamos en Barcelona. Espero que, con el tiempo, sea también la casa de nuestros hijos y de nuestras hijas, que aunque son catalanes de pura cepa, conviene que recuerden de dónde vienen.

En Barcelona, concejal Narváez, muchos nos hemos encontrado muy a gusto, y consideramos que ésta es nuestra ciudad.

Probablemente, señor diputado, muchos no volveremos a vivir a Ceuta, porque tenemos la vida montada aquí y son ganas de cambiar otra vez.

Pero también tenemos muy claro que Barcelona no será perfecta hasta el día en que haya pinchitos y volaores y esté llena de gente como la gente de Ceuta.

Muchas gracias.

dijous, 3 de setembre de 2009

Tot a punt per al Dia de Ceuta

Ahir va ser el Dia de la Ciudad Autónoma de Ceuta, i demà es fa la celebració d'aquest dia a Barcelona. Tindré la gran satisfacció de pronunciar la conferència de l'acte que organitza la Casa de Ceuta a la seu del districte de Sant Martí. Estic ben nerviosa, enllestint el guió que vull seguir.



Tinc pensat començar, si fa o no fa, així:



Fa alguns anys vaig obrir un blog a Internet. En ell, em defineixo com una caballa. Molta gent no ho entèn, però crec que avui, la majoria de vosaltres, sí que ho enteneu: caballa és com ens anomenen als de Ceuta. Tot i que l’actualitzo molt poc, sembla que alguns seguidors sí que dec tenir, perquè un bon dia el president de la Casa de Ceuta es va enterar que tenia una compatriota a Barcelona que anava escrivint articles sobre temes diversos...




Us agrada?

Si voleu sentir la resta, ens trobem demà a les 19'30:


dijous, 9 de juliol de 2009

Aprovada la teòrica del carnet de conduir

Hola! Fa dies que estic molt callada, però és que m'estava concentrant: ahir vaig fer l'examen de teòrica del carnet de conduir, i fa una estona he sapigut la nota: APROVADA! Era la primera vegada que em presentava. Això sí que puja la moral! Aviat, a conduir!

diumenge, 26 d’octubre de 2008

El gat volador


Sembla que sigui broma, però el veterinari m'ha dit que és possible que el Zeus pateixi la "síndrome del gat volador". Això explicaria que l'altre dia decidís saltar des d'un sisè pis.


El millor, però, és que va caure bé i només s'ha fet una fissura al paladar, que es veu que és molt normal en aquestes caigudes. Encara li costa menjar, però ja torna a fer de les seves. Li queden sis vides!

diumenge, 12 d’octubre de 2008



Com podeu veure a la foto, amb la Puerta de Alcalá de fons, he passat el cap de setmana a Madrid, gorrejant el pis del meu fill. Estic molt contenta de tornar a aquesta ciutat que coneixia poc, i que espero anar coneixent més en successius caps de setmana. De fet, aquest ha estat ben especial, ja que hem coincidit amb un moment de gran "animació", com es pot comprovar a molts aparadors...

He acabat ben cansada, com és habitual quan surts a passejar amb el Pep. I més tenint en compte que a Madrid el metro són tot escales, sense adaptació per a minusvàlids ni res que se li sembli... I els carrers no són especialment macos, ni estan ben cuidats. Entre forats i llambordes no hi ha qui camini còmodament. No em penso tornar a queixar de Barcelona!
Per cert, la setmana vinent estrenen a Madrid Sweeney Todd. Quina llàstima que no comencès aquesta setmana!!!!!

dimecres, 30 de juliol de 2008

NO ens la venem

He aconseguit passar uns dies ben tranquila a Casa Rubira, cosa que em pensava que no aconseguiria mai. D'aquesta manera he acabat de confirmar el que fa algunes setmanes que començava a tenir clar: definitivament, no ens venem la casa. És massa maca i té molts records macos als seus racons.


Agraeixo l'interès que alguns heu mostrat molts en ella, i sento decebre-us. Si mai la voleu veure en directe, ja sabeu on trobar-nos...

diumenge, 27 de gener de 2008

Ens venem la casa

Des de fa algunes setmanes, hem posat a la venda Casa Rubira, la casa de Berganui (un poblet del terme municipal d'Arén de Noguera, a la Ribagorza Oriental, pujant cap a Pont de Suert) que amb tant esforç havíem comprat amb el meu marit. Ell la va reformar gairebé tota, era la seva afició. Però ara, des que ell va morir, em sembla massa carregada de records i com que no tinc carnet de conduir hi pujo molt poques vegades…

Casa Rubira



És una casa preciosa, que necessita algú que li pugui donar el carinyo que es mereix. És realment rústica, i el meu marit, durant la restauració, sempre va tenir clar que calia conservar al màxim els trets característics d’una casa de pagès antiga: el forn, el sòtan, el foc a terra, les golfes, la cuina de llenya...

Total, que si podeu fer córrer la veu, us ho agrairé molt. En aquesta web s’explica cada racó de la casa amb tot detall: http://casarubira.blogspot.com/